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23/4/15

Le escribo un circunloquio a mi mamá. Ella no me juzga por eso.

Mamá,

estoy dibujando mi casa. 
Empuño el lápiz con fuerza
y abro heridas con el grafito.
Mamá
te estoy soñando.
Dime
¿por qué nos llamamos mujer?
Creo que llamarse mujer es ser una herida
creo que no hay mujer sin sangre
creo en tus ojos
creo en los perros.
Te llamas mujer y madre
se te nota en todas las arrugas.
Me llamo única 
                           hija
                 mujer
Ana -como la madre-
María -como la hija-
dime
       ¿qué significa llamarse como la madre y no serlo?
       ¿qué significa llamarse como todas las mujeres y ser algo menos que una?
Mamá
¿quién va a escucharme?
¿si me pinto los labios seguiré siendo tu única hija?
¿si uso los lentes seguiré siendo tu única hija?
¿si me pinto las uñas seguiré siendo tu única hija?

Mamá
mi casa es un dibujo
cada trazo es una herida

-como una mujer-
¿estaré trazando mujeres?
La palabra mujer gotea lo que contiene
y yo
         que soy muy pequeña para mi nombre
         y no sé dibujar casas         
me encuentro en la anomia de las goteras.

2 comentarios:

  1. esa última estrofa!!! te ganaste un lector acá en Puerto Rico. saludos.

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    1. Qué emocionante :) ¡Gracias por pasar!

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