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10/3/15

El sujeto del inconsciente es el mismo signo pesos.

1. La casa.

Me estiro y toco el techo
porque la casa es pequeña.
Ésta
que es nuestra casa
de 4 tipos diferentes de baldosa
es pequeña
y en todas las esquinas tiene bultos de platos quebrados
y de migas de problemas
que la escoba no barre.

Me estiro y salgo del pueblo
porque el pueblo es pequeño y tengo el cuerpo de la ciudad
y la boca de la ciudad
y porque acá mis palabras son incendios forestales.

- ¿Será que hoy se cae la repisa de la cocina?
- Si yo fuera mi padre, sabría que hacer.
- ¿Será que este temblor se come la casa?
- Si yo fuera mi madre tendría los ojos húmedos.
- ¿Será que la rata se va?
- Si yo fuera mi madre, estaría enferma y no cumpliría mis citas médicas.
- ¿Será que nos pican las avispas de la terraza?
- Como soy mi madre, estoy llorando.

Me estiro yo
mis órganos no
ellos siguen constreñidos
resignados al espacio.
Mi columna y mi cuerpo se encogen 
no importa cuán bien me alimente
ellos se encogen
¿lo has visto?

Pareciera que nuestra casa pequeña es el espacio para medir la resistencia de nuestros cuerpos
la fortaleza de nuestro carácter
o de nuestras uñas
o de mi uña del índice derecho partida a la mitad
o de tu uña del meñique izquierdo que crece por dos
¿lo has sentido?

Pareciera que nuestra casa pequeña nos mide
y pareciera que espera mucha grandeza para seguir llamándose nuestra.
Pareciera que el reto fuera pronunciar la palabra " s e p a r a c i ó n " sin que el páncreas se desprenda del cuerpo
o pronunciar la palabra "matrimonio" sin que los órganos se contraigan.


2. El cuerpo.

Podría ser diferente
podrías sanar
podrías pensar que eres un cuerpo que cree que es más que un cuerpo
un cuerpo que cree que es sentido y que cree que es producto del amor y no de las células
(aunque
 hay quienes dicen que las células conocen el amor
                                                        son la materia del amor
                                                        evidencian el amor
                                                        se mueven por el amor)                                                      
podrías pensar que eres un cuerpo que cree que es una parte trascendental del planeta

y descansar

porque -verdad última o primera o ninguna-

eres un cuerpo
o el producto de un retraso afectivo
y estás enfermo de sentido
que es estar enfermo de palabras
como "amor" o "célula".

Podría ser diferente
podrías enmudecer
no volver a tomarte la Coca-Cola anual
dejar el humo del cigarrillo
dejar el alcohol
dejar el humo del cigarrillo
dejar el amarillo número cinco
dejar el humo del cigarrillo
dejar el rojo número cuarenta
dejar el humo del cigarrillo.
Podrías enmudecer
inventarte palabras nuevas
darte un golpe muy fuerte en la cabeza e incitar la amnesia
podrías apelar a la genética que dice que existe y esperar por el Alzheimer que dijo acabar con tu abuela.

Podrías enmudecer de nuevo
podrías ser diferente
recordar que eres un cuerpo que cree que es más que un cuerpo
y descansar.



3. El fantasma.

Mi pituitaria es explosiva
máquina de tortura.
La plenitud es un instante extraño y delicado que se desajusta con la respiración
la plenitud es cristal
                      delgado
la plenitud es un espejo que refleja azúcar
la plenitud es una cáscara de huevo.

Hacerse notar
hacerse amar
hacerse enojar
hacerse explotar
hacerse explotar
hacerse explotar



hacerse dejar.

Maquinar el desastre
orquestar la tragedia
el fantasma me lleva a la pesadilla del hogar
hacerse el hogar para hacerse el daño

Siempre
hacerse
el daño

y no un verbo en infinitivo.

-Falso:

Hacerse dañar-

No se te olvide
no estamos solos:
Hay muchos otros queriendo ser otra cosa.


4. El terremoto.

¿Has visto tu reflejo en los vidrios de un coche fúnebre?
El que te devuelve la mirada es un vaticinio
y no el que camina conmigo por el parque de San Gil.
A mí me mira una niña rubia y crespa
con curiosidad y esperanza
le devuelvo la mirada con desdén:
todo lo que refleje ese coche
ya murió.

-Nunca pensé que la delgadez fuera tan pesada
como las uñas en mi cara
como tu cabeza en mi plexo solar.-

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